Tu propósito de vida

Les comparto un artículo super interesante acerca de tu estar en esta Tierra. La referencia del artículo original viene al final. Espero lo disfrutes:

 

Uriel ~ La Huella Energética del Ser y Tu Propósito de Vida.

 

El propósito de cada vida es traer a la fisicalidad la energía del Ser en su esencia más simple y poderosa, su aspecto único de la Energía Fuente. Cada Ser es una chispa de la Divinidad, una expresión de Luz que contiene tanto la Totalidad de la Fuente cmo su huella energética individual. A medida que cada Ser encarna en la Tierra y manifiesta su Luz, busca su energía opuesta a través de un aspecto que no está sanado, que no es total e íntegro por lo que debe crearse un equilibrio.

Una vida tiene el propósito de equilibrar las energías que son discordantes y están desconectadas. El propósito de la vida es crear un vehículo para expresar a través de él la energía del Ser, la cual es expresada en un estado de sanación mientras haya una separación dentro del paradigma energético terrenal. El propósito del Ser es equilibrar e integrar estas energías. El propósito de la Ascensión es elevar la densidad a la Luz, lo cual requiere de la participación del libre albedrío de la humanidad y la huella energética del Ser.

La Ascensión es una respuesta del libre albedrío a las oportunidades de sanación proporcionadas por el Ser, y hay un descenso cuando su energía se conecta con el plano terrenal. Cuando este proceso está equilibrado, se completa la sanación y reconexión necesarias para la Ascensión. Eventualmente se completa la Ascensión y termina el propósito de sanación del Ser. Con este completamiento viene el cambio en la posición dimensional, a fin de que la Tierra ya no esté en su paradigma de la 3D. Este proceso es el que se está llevando a cabo ahora y está casi completado para muchos, aunque no para todos.

Inclusive quienes no están eligiendo esta senda de Ascensión, sanación. integridad/totalidad y reconexión están haciendo su trabajo. Muchos están sirviendo como ejemplos de separación y desconexión para otros. Todo es parte del Plan Divino, y sirve un bendito propósito. No hay nada en la Tierra que no sirva el propósito de la reconexión con la Fuente.

Sin el Ser la vida no tiene propósito alguno, y sin una senda de sanación el Ser no tiene – hasta ahora – ninguna otra razón u oportunidad para estar presente en la Tierra. Hasta que la senda de sanación de la Tierra y la humanidad estuvieran completadas, la expresión más elevada de las energías del Ser eran imposibles e innecesarias. Siempre y cuando hubiera una desconexión, discordia, trauma, dolor y temor para que pudiera conectarse con ellas, todas las conexiones energéticas estaban limitadas a esas energías.

La Tierra empezó estando en una desconexión total de la Fuente y durante el transcurso de muchos eones de vidas ha ido lentamente regresando a conectarse. Por eso ustedes han tenido tantas vidas de sanación, y ahora que hay un mayor equilibrio hay otros potenciales, opciones y posibilidades mayores de expresión de la huella energética del Ser y sus aspectos.

Ahora que muchas sendas de sanación se han cumplido y se ha completado el cierre de las energías de la 3D, hay nuevas posibilidades para la expresión de la huella energética del Ser. Ustedes van a sentir esto como un deseo de hacer algo diferente con su vida, para expresar nuevos aspectos de su yo, un deseo de buscar el gozo y la paz y de conocer el Amor como una energía en sus aspectos incondicionales. Éste es un nuevo potencial para las energías de su Ser que ahora tienen la oportunidad de expresarse a sí mismas con una mayor libertad, ya que no están conectadas automáticamente con su propósito de sanación.

A medida que sienten nuevos sueños subiendo a la superficie de su conciencia, permítanse explorarlos pues ellos representan nuevos aspectos de la huella energética del Ser que ahora tienen disponibles para que los conozcan y compartan con la humanidad.

Arcángel Uriel

16 de diciembre del 2013
http://enlighteninglife.com/soul-energy-imprint-life-purpose/
Copyright (c)2013 by Jennifer Hoffman.
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Arcángel Uriel ~ La Huella Energética del Ser y Tu Propósito de Vida ~vía Jennifer Hoffman
GHB - Informacion difundida por http://hermandadblanca.org/

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RESTAURANDO TU CONDICIÓN ORIGINAL

Desde que tus padres pensaron acerca de tu existencia, te empezaron a modelar. Tal vez desde que ellos eran pequeños y jugaban a la casita, comenzaron a forjar una serie de características sobre cómo serían sus hijos.

Estas características surgen a través de todos los estímulos del ambiente y los mensajes que van escuchando o percibiendo acerca de lo que es aceptable y lo que no. Por ejemplo: que tenga ojos azules porque la abuela los tiene así, que tenga piel tostada porque se ve muy bonita, que tenga el pelo rizo, que sea hombre, que sea mujer, que sea alegre, que no de lata, que este “rellenito”, que tenga buen apetito, etc., etc., etc.

Está imagen se va haciendo más fuerte con el tiempo y cuando en verdad sucede el embarazo, ya está lo suficientemente cristalizada para afectar todo tu ser. Aún antes de nacer.

Al llegar al mundo, ya traes una primera capa de “creencias” encima de ti. A partir de ahí te sigues llenando de capas y capas de “pintura” que vas tomando de todas las personas significativas para ti: Madre, Padre, abuelitos, hermanos, tíos, primos, maestros, sacerdotes, amigos, etc.

Estas capas cumplen dos objetivos muy importantes para tu desarrollo: protección y pertenencia. Protección de todo lo que pudiera dañar a tu estructura, originalmente muy sensible, y pertenencia al grupo que va a permitirte sobrevivir, teniendo a alguien que te alimenta y te cuida.

Aunque algunas de estas capas de pintura pueden percibirse como muy lindas y agradables, la mayoría de ellas son más bien una carga, una armadura muy pesada que no permite que tu verdadera naturaleza divina e ilimitada pueda surgir al mundo.

En el proceso de evolución de la humanidad todos estos pasos son necesarios para el enriquecimiento de tu alma. Así, llega un momento en la existencia, en que ya no eres capaz de soportar esa armadura y entras en “crisis”: no te sientes cómodo en ningún lado, lo que antes te gustaba ya no te gusta, lo que te hacía sentir bien ya no lo hace, tus aspiraciones ya perdieron sentido, tus prioridades ya no son las mismas.

Aunque este tipo de crisis solía presentarse entre los 40 y 50 años, hoy en día la sufren niños, adolescentes, adultos menores, medios y mayores por igual.

La pregunta entonces es ¿cómo poder encontrar una salida, un camino?, ¿cómo poder saber lo que en verdad quiero?, ¿por dónde empiezo?, ¿qué busco?

Ningún ser humano puede salir adelante por sí solo, esa es la razón de que vivamos en sociedad, porque compartimos caminos y juntos encontramos nuevas realidades.

Se hace necesaria entonces la intervención de alguien que te apoye y oriente en esta etapa de confusión y cambio. Alguien que te ayude a restaurar tu espíritu, mente y cuerpo.

Una persona que tome la maravillosa obra de arte de tu existencia, que se encuentra desgastada por el tiempo, el ambiente y los malos pintores, para regresarle todo tu esplendor original, su brillo, su esencia.

De esta manera tú, como una obra de arte espectacular, pintada y esculpida…¡nada menos que por Dios!, puedes regresar a ser lo que en verdad eres: Un ser espiritual teniendo tan sólo una experiencia material.

 

 

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Espíritus Hambrientos

Estando en una clase de meditación, el término “Espíritus Hambrientos” apareció en la presentación que la maestra estaba dando hablando de niveles de crecimiento espiritual. No era el tema de clase ni se hizo hincapié en ello, sin embargo a mi me salto a la vista y se me impacto en el corazón.

¿Alguna vez has sentido que alguien “te come”? yo sí, es una sensación extraña, difícil de describir y mucho más difícil de darse cuenta. Me ha llevado muchos años lograr identificar esta situación en mi vida y otros tantos más quitarme para no permitir “ser comida” o “comer”.

Este término me pareció maravilloso, he estado rodeada de espíritus hambrientos y yo he sido uno de ellos también. ¿Estás hoy siendo un espíritu hambriento?, ¿estás junto a un espíritu hambriento?

¿Sientes que nada te llena, sientes que nada te satisface, nunca nada es suficiente, quieres más, más amor, más atención, más comida, más ejercicio, más tiempo, más espacio, más diversión, más tabaco, más droga, más, más, más…?

¿Sientes que no eres suficiente, que siempre te falta algo para satisfacer al otro, hacer mejor el trabajo, hacer mejor la comida, limpiar mejor, ser mejor, amar mejor, estudiar mejor, estar mejor, mejorar, mejorar, mejorar…?

Hoy me parece muy lógico, por supuesto que si soy un espíritu hambriento iré por la vida queriendo “comerme”  todo lo que esté a mí alrededor. El gran problema es que nada me llena porque lo que en realidad estoy necesitando es llenarme de mi misma, de autoconocimiento, de amor propio, de espiritualidad. En esta cultura estamos tan acostumbrados a estar en el afuera y en las carreras que cumplir con nuestras necesidades internas parece algo casi imposible.

Por supuesto que los otros espíritus hambrientos van a querer “tragarme” a mí y a otros sin satisfacerse nunca porque su necesidad es llenarse a sí mismos, con amor propio, autoconocimiento y espiritualidad.

Lo de afuera nunca me llenará y yo nunca podré llenar a otros.

Hoy me queda muy claro que solamente a través de dedicarme tiempo, de crecer interiormente, de desarrollar mi espiritualidad, de amarme, de mirarme con todo el cariño posible, será posible la transformación de este espíritu hambriento a un espíritu pleno capaz de irradiar luz a este mundo.

Invito a todos los espíritus hambrientos que hagan lo mismo y así tu relación y la mía no será de “comernos” sino de estar en plenitud.


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Enfréntate a tus Miedos

¿Qué es lo único que realmente te mantiene atorado en la situación en la que te encuentras actualmente?

 

¿Qué es lo único que te mantiene sin poder dar ese brinco hacia una vida más plena, más feliz, más abundante?

 

Tú y yo sabemos perfectamente bien la respuesta. Podemos ponernos excusas de todo tipo, inventar pretextos, buscar echar culpas por todos lados, podemos hablar de las condiciones de nuestra vida, podemos hablar de nuestro pasado, de lo que nos hicieron, etc. Sin embargo, la única y real razón para no estar haciendo lo mejor de nuestras vidas es:

 

MIEDO

 

Para poder crear una mejor calidad de vida, es necesario aprender a manejar el miedo de una forma diferente. Cuantas veces has estado controlado por algún asunto del pasado, que ya se acabó hace mucho y sin embargo sigue estando presente en tu vida a cada momento porque continuamente lo traes a través de contar “la historia”.

 

Ese evento ya paso y ¡¡sobreviviste!! pero todavía sigues teniendo una percepción de ese pasado que está controlando tu presente. Alguna vez seguro te rechazaron, te hirieron, y ahora ya no quieres abrirte a nuevos retos debido a eso.

 

¿Qué es de ese pasado lo que realmente está controlando tu presente y tu futuro?, no es el evento en sí mismo, es el MIEDO de pasar por esos sentimientos una vez más: el sentimiento de sentirte fracasado, rechazado, herido, humillado, sólo.

 

A veces permaneces en una relación de pareja sintiéndote miserable por miedo a sentirte solo. Sabes muy en tu interno que la relación no es buena ni para ti ni para el otro, pero te quedas solamente porque tienes miedo de estar solo o por el miedo a enfrentar la situación.

 

Muchísimos de nosotros nos conformamos con tener una vida sumamente mediocre sin alcanzar nunca nuestros deseos, sin llevar a cabo nuestros más altos objetivos, sin obtener lo que realmente merecemos, sin realizarnos a nuestra total capacidad.

 

Haces muchas cosas en tu vida diaria solamente guiado por el miedo, si te preguntará: ¿Porque lo haces? Me contestarías:                               

     Porque tengo que hacerlo,

     pero ¿qué pasa si no lo haces?,

     entonces todo se vendrá abajo,

     y ¿qué pasa si todo se viene abajo?,

     entonces fracasaré, 

     y ¿qué pasa si fracasas?,

     entonces seré un fracasado.

 

Si sigues el camino del miedo te llevará a tu máximo miedo. Cuando estás en estado de miedo crees que debes solucionar la situación ya porque si no deberás enfrentar tu máximo miedo: miedo al éxito, miedo al fracaso, miedo al rechazo, miedo a lo desconocido, miedo a caer, miedo a la humillación, miedo al dolor, miedo a la burla, miedo a la injusticia, miedo a la traición, miedo al abandono.

 

Todos estos miedos se pueden resumir en 2 miedos primarios:

Ø  Miedo a no ser suficiente: no ser suficientemente fuerte, inteligente, rico, bonita, guapo, eficiente, bueno, alegre, divertido, capaz, etc. Básicamente sentirse sin valor.

Ø  Miedo a que no te amen: si no eres suficiente, la gente no te amará.

 

El amor es oxígeno para la vida, buscas esa conexión, esa pertenencia, es una necesidad básica de sobrevivencia. Si un bebe no es amado: acariciado, apapachado, no sobrevivirá aunque se le de alimento, se le conoce como “fracaso para prosperar”.

 

La mayoría de nosotros tenemos miedo al amor, tememos que nos lo quiten, tememos amar demasiado y que nos hagan a un lado, tememos emocionarnos y que no funcione, esos miedos nos hacen bajar nuestros estándares de amor, nos volvemos precavidos, cautelosos, hacemos a un lado la emoción, la pasión, cerramos el corazón, y lo hacemos en todos los niveles y en todas las relaciones de nuestra vida, jugamos a la segura, no nos arriesgamos.

 

Al hacer esto lo único que logras es quitarle vida a la vida, vas como zombie, muerto en vida al bloquear los estímulos emocionales para que no te “duela”. Y la verdad es que acabas siendo totalmente miserable.

 

Si quieres tener una vida realmente viva, llena de pasión, alegría, emoción y buenos momentos es necesario hacer un alto en el camino, y decidirte a enfrentar el miedo cara a cara, sin pretextos, deja de decirte la misma historia una y otra vez: no tengo la energía, no tengo el dinero, no tengo el tiempo, es más fácil para otros, mi pasado es tan terrible…

 

Todos tenemos una historia del porque no somos lo que quisiéramos ser y ahora tienes 2 opciones o te enfrentas directamente al miedo y empiezas a generar resultados o tienes una historia y te quedas empantanado con ella.

 

La parte más emocionante de este proceso es cuando al decidirte a enfrentar tu miedo te das cuenta que no solamente eres suficiente sino que eres tremendamente capaz de lograr grandes cosas.

 

Al atreverte a perseguir tus más íntimos deseos no solamente los logras sino que en el proceso te vas convirtiendo en una mucho mejor versión de ti mismo, te das cuenta que el amor surge de tu interior y mana hacia afuera, te sientes pleno, feliz, expandido, conectado. Aprendes a ejercitar tus músculos emocionales y ya los tienes listos para usarlos cuando sea que los necesites. Se volverá algo innato en ti, podrás enfrentar cualquier tipo de situaciones.

 

Todas las personas que te rodean se encuentran en esta misma situación, por lo tanto salir de tu círculo vicioso requiere que te comprometas solamente contigo mismo. Los de tu alrededor trataran a toda costa de convencerte de que estás mal al querer hacer las cosas diferentes. Te dirán que es peligroso, que no es seguro, que es mejor mantenerte igual. Lo hacen porque no saben cómo lidiar con sus propios miedos.

 

Por eso es muy importante que te empieces a rodear de personas que ya estén caminando por este proceso de enfrentar miedos, personas que te puedan entender, apoyar, empujar hacia lo nuevo.

 

Para matar el miedo solo hay un camino: acción, o lo haces o lo haces, sino te quedas en la misma miserable situación (que tú puedes llamar: “la verdad es que no me va tan mal”, “no pues si hay otros peor que yo”, “bueno, me lastima pero es porque me quiere”, “para que quiero más, me conformo con lo que me da Diosito”, “no necesito más”, “más vale malo por conocido”, “más vale pájaro en mano…”, “con esta situación mundial no hay ni para donde hacerse”, etc.)

 

El miedo es solamente una energía “etiquetada”, no nos gusta porque no sabemos lidiar con ella, nadie nos ha enseñado a manejarla, sin embargo es solo una energía. Una vez que aprendes a verla, a enfrentarla, a moverla, a usarla a tu favor, se vuelve algo normal en tu vida. Es un músculo que hay que ejercitar cada día.

 

No es miedo, es emoción.

 

¿Qué se escucha mejor: tengo miedo de hacer esto o

estoy emocionado por hacer esto?

 

Al final de tus días las preguntas que te harás son:

 

¿Viví plenamente, viví apasionadamente, viví alegremente?

¿Ame abiertamente, ame honestamente, ame completamente?

¿Mi vida importo, marque alguna diferencia en el mundo, aporte algo nuevo?

 

Si te sentiste emocionado por este artículo, te invito a que te unas a uno de nuestros grupos para que te apoyemos a enfrentar tus miedos.

 

Yvonne Armand Villa

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El Camino de Regreso a Casa

Nadie puede caminar este camino por tí, ni tu puedes caminarlo por otros. Es un camino personal.

 

Cuando estés listo para hacerlo buscarás todo lo necesario para llevarlo a cabo.

 

Todo camino inicia con la INTENCIÓN de llevarlo a cabo. Si tu intención es real te llevará al camino correcto, si no lo es te llevará a otros lados en donde no hallarás ni paz, ni equilibrio, ni felicidad.

 

Una vez que la INTENCIÓN te haya puesto en el camino tendrás que COMPROMETERTE totalmente a seguir el camino. Deberás realizar un acuerdo contigo mismo para encontrar El Camino de Regreso a Casa, al hogar.

 

Tu Alma consciente, recuerda para que quisiste venir en este tiempo, eres la que tiene la responsabilidad, eres la más valiente y capaz de tal misión, la misión de abrir camino en los momentos más difíciles, y dar ejemplo para que todos vean como se hace para ser muy feliz con ello.


Van a ver tu Felicidad y te dirán; ¡yo quiero de eso que tu sabes!, y tu les dirás: “Es muy fácil”, sólo tienes que ser tu mismo, no lo que te dicen que seamos, lo que unos y otros líderes te quieren hacer creer, aquellos que siempre nos están esclavizando con sus mentiras.

“Ser tu misma”, como eres, cuestiona todo lo que siempre te han dicho que eres o que hagas sin preguntar, porque te dicen que esa es la verdad, pero la verdad está en ti misma, no en lo que te dicen con engaños para conseguir que les des tu poder.

Aquí está el gran secreto de tu felicidad, “NO DES TU PODER A NADIE”, ni a líderes religiosos, ni a líderes políticos, ni a líderes de la salud… todas las verdades integras las tienes en ti misma, cuestiona las que te dan y compáralas con las que te dice tu propia Alma, y tu Yo Superior, que eres tú misma, tu único y propio líder.

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¿Qué tal si...?

Hoy te invito a hacer un ejercicio de imaginación. El hacer uso de la imaginación no cuesta nada, nadie nos criticará, no hay peligros, es una zona segura.

Así que ¡IMAGINA!

Qué tal si la vida que estás viviendo es como una obra de teatro…

Qué tal si tu escogiste el papel que estás actuando…

Qué tal si todos a tu alrededor estaban de acuerdo en actuar contigo para soportar tu papel…

Qué tal si tu escribiste el guión porque esto era lo que necesitabas…

Qué tal si a la hora de tus sueños o de tu meditación es el momento de revisar que todos estén de acuerdo con sus papeles y que todos los estén llevando a cabo según lo planeado…

Qué tal si todo tu sufrimiento es una maravillosa y perfecta actuación de tu papel…

Qué tal si tu papel es el perfecto para el desarrollo perfecto de tu alma…

Qué tal si ya has estado en otras obras de teatro en donde has interpretado todo tipo de papeles…

Qué tal si ya fuiste monja, casada, virgen, mártir, hombre, adicta, asesina, suicida, rica, pobre, etc….

Qué tal si todas tus experiencias pasadas en la actuación te están ayudando a ser mejor en este papel actual y en poder empatizar con los otros que están actuando en tu obra actual…

Qué tal si en cada descanso de la obra te puedes relacionar con el verdadero yo de los demás…

Qué tal si te das cuenta que todos tienen el mismo objetivo: que la obra salga bien según tu guión…

Qué tal si al que escogiste de papá tenía que actuar como agresivo y emocionalmente alejado…

Qué tal si a la que escogiste de mamá tenía que actuar como sufrida, víctima, sumisa o como mujer fuerte y dura…

Qué tal si al que escogiste de tu hermano le tocaba actuar como soberbio y prepotente…

Qué tal si a la que escogiste como hermana le tocaba actuar como mamá…

Qué tal que al que escogiste como jefe le tocaba actuar con rudeza e indiferencia…

Qué tal que al que escogiste de primer novio le toco actuar como mentiroso…

Qué tal que al que escogiste como esposo le toca actuar como super trabajador (workoholic)…

Qué tal que al que escogiste de hijo le tocaba ser hiperactivo…

Qué tal que a la que escogiste de hija le tocaba actuar adicta…

¿Está fuerte, no? Recuerda que esto es solamente un ejercicio de imaginación.

Todas esas personas actúan contigo según tu guión, sin embargo también están participando en otras obras de teatro, donde les toca actuar de maneras diferentes.

¿Cómo te sentirías?, ¿cómo cambiaría tu estar en esta vida?, ¿cómo cambiaría tu relación con los demás?

Según este ejercicio se supone que tú escribiste tu guión según las necesidades de tu alma, ¿podrías pensar ahora cómo es el guión que planeaste, que objetivos tenías, cómo explicarías el perfil de cada participante de tu obra?

Estoy segura que si haces este ejercicio lograrás tener una nueva perspectiva de la vida. Si esta nueva perspectiva te ayuda a estar mejor, úsala, sino solamente deséchala.

Personalmente te comparto que esta perspectiva me ha ayudado mucho porque quiere decir que estoy en completo control de todo lo que sucede a mí alrededor y estoy en la posibilidad de cambiar el guión según sea mi crecimiento espiritual. También me ha permitido sentir amor y agradecimiento hacia todos los que han actuado en mi vida. Debo decirte que en mi actuación he tenido que aceptar y trabajar con los sentimientos que me han producido las actuaciones de mi compañía de teatro.

Espero que hagas el ejercicio y me encantaría saber cómo te fue…

Yvonne Armand Villa. Restauradora de Cuerpo, Mente y Espíritu.

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Pasión por Vivir

Hace ya algunos años platicaba con mi hija que en ese entonces tenía 16 años. Ella me contaba con gran angustia de lo difícil que le estaba siendo ubicarse en ese momento de su vida, lo duro que es tratar de pertenecer a los grupos de amigos, la impotencia ante situaciones de alcohol y cigarro, el primer amor perdido… en fin, lo que algún día yo misma viví.

Ella tenía lágrimas en sus ojos, yo también, la abrace con gran amor, compasión y empatía, mi niña, mi pequeña niña, ¿en qué momento creció?, ¿en qué momento me convertí en esta mamá madura, con la capacidad de dar un abrazo así?

El camino ha sido largo y complicado, con muchísimos momentos de dolor intenso, con otros tantos de inmensa felicidad.

Al inicio de mis años de madre yo era una mamá dura, enojona, alejada, con muchas ganas de ser la mejor pero con pocas posibilidades, puesto que la relación con mi propia madre fue de mucho sufrimiento.

Yo trataba de vivir la vida que me dijeron y que me enseñaron que “debía ser”: esposa, madre, ama de casa, mujer, trabajadora, hija, hermana, nuera, amiga, católica, exitosa, independiente y perfecta. En un instante me olvide de reír y de divertirme, me la pasaba todo el día ocupada en cumplir con todo y con todos. Mis hijas me decían que yo era una mamá enojada, lo triste es que era verdad, estaba enojada con el mundo entero, todo me parecía imperfecto, todos me parecían imperfectos y eso no podía caber en mi “perfecto mundo”.

Y un día sucedió que mi mundo perfecto se quebró, un accidente de coche mando a mi mamá al hospital por casi 5 meses. Durante todo ese tiempo diario pensábamos que no sobreviviría. Para mis hijas fue como si su abuela hubiera muerto pues no podían entrar al hospital. Mis pequeñas apenas tenían 3 y 1 añitos. La grande ya asistía a una guardería pero a la pequeña, que cuidaba mi mamá, la tuve que llevar a la guardería también.

En mi trabajo me apoyaron bastante, no tenía que estar todo el tiempo en la oficina y todos mis compañeros y mis jefes me respaldaron al 100%. Sin embargo no fui capaz de mantener la situación porque yo era demasiado responsable y quería seguir siendo perfecta en todo. La presión emocional fue demasiada.

Hasta que llego un día en que no pude contener más mi furia interna y le di de nalgadas a mi Carlita, alguna tontería, pero yo ya no podía más, le pegue con todas mis fuerzas. Aún recuerdo ese día como si fuera ayer, me estremezco, una lágrima se derrama por mi rostro, su piel quedo muy roja y ella lloraba sin consuelo…sentí que me moría y tal vez así fue, me morí por dentro, no pude más, todo se derrumbo, no existía ninguna mamá perfecta, nunca existió.

Renuncie a mi trabajo, con todo el peso que para mi familia significaba eso: un fracaso.

¿Cómo era posible que con una carrera tan buena ya de 12 años, con un buen puesto, un horario maravilloso, en un instituto de salud prestigioso y yo renunciará?, ¡por favor que niña tan tonta!, y ahora, ¿a poco vas a dejar que te mantenga tu marido?, ¿vas a depender de él?...y así lloré y lloré y lloré y me sentí fracasada, y me sentí inútil y me sentí culpable, y me sentí muy desdichada y me deprimí.

Y entonces una amiga me invito a asistir a un diplomado de Orientación Familiar y descubrí un montón de cosas, y lloré y lloré, y me enoje y me desespere…

Y estudie un diplomado de Desarrollo Humano y descubrí otro montón de cosas, y lloré y lloré y me enoje y me desespere…

Y estudie un diplomado de Biblia y lloré y lloré y me enoje y me desespere y me llene de Dios…

Y encontré el mejor libro de mi vida: Un Curso de Milagros y lloré y lloré y me enojé y me desespere y entregue mi vida entera, confíe en la certeza de Dios en mi…

Y empecé a trabajar con familias y a dar talleres para padres y empecé a ser MAMÁ, y empecé a ser esposa y empecé a ser hija y empecé a ser mujer y me conocí y conocí a mis hijas y empecé a divertirme y a reír y a soñar y a ser feliz cada día de mi vida, a ser muy feliz en ese abrazo de dolor compartido con mi maravillosa hija hoy de 22 años, y a ser feliz compartiendo las penas de mi también maravillosa hija de 20 años. Y empecé a estar profundamente agradecida por vivir todas las experiencias vividas, porque ahora soy capaz de entender a la gente y soy capaz de ayudar y de escuchar y soy capaz de sentir sin miedo. Ahora puedo unirme al dolor de los otros y mirar sus corazones sin juzgar.

¿Qué como he cambiado en estos casi 20 años? He cambiado 180°. Sigo siendo una niña lastimada, pero sé que esas heridas son el fundamento de lo que ahora soy: una mujer apasionada de la vida.

Yvonne Armand Villa

Restauradora de Cuerpo, Mente y Espíritu

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El Enojo

I. Definición del Enojo

 

La definición del enojo según el diccionario de la Real Academia de la Lengua es: Movimiento del ánimo que suscita ira contra alguna persona.

 

Pero ¿Qué es la ira?: Pasión del alma que impulsa a cometer actos de violencia. Expresión de protesta vital descargada al exterior.

 

Es decir, que el enojo es una energía que viene muy del interior de nuestra alma y sale al exterior de alguna forma:

 

El enojo es uno de los sentimientos con los que nacemos y el último que aprendemos a controlar; de niños nos enojamos cuando estamos tensos, amenazados, preocupados, cuando tenemos celos o envidia, cuando estamos cohibidos, sobresaltados o sorprendidos, confundidos o indefensos, tristes o deprimidos.

 

Para que el enojo se dé debe existir un disparador, a este disparador lo podemos llamar amenaza. Cuando nos sentimos amenazados, nos enojamos y hay una repercusión al exterior.

 

 

Amenaza     -->         Enojo         -->       Respuesta

(descubrirla)       (mucha energía)              (¿Cómo?)

 

 

No se puede sentir la ira sin antes haber experimentado el miedo. Cuando surge un obstáculo, cuando algo vulnera nuestro yo y en algún grado lo limita o menosprecia, al vernos de algún modo entorpecidos o fracasados en nuestro propósito vigente, sentimos que se enciende la chispa de la ira, que es la conciencia o amenaza del fracaso, nos enojamos en tanto nos sentimos fracasados en nuestra supuesta potencia.

 

La hostilidad y la agresión reflejan un enojo que no es saludable. Los pensamientos hostiles a menudo preceden o justifican la agresión y no llevan a la resolución de problemas.

 

HAY QUE RECORDAR QUE ES CORRECTO ENOJARSE, EL ENOJO ES SIMPLEMENTE UNA EMOCION, ES LA CONDUCTA HOSTIL LO QUE CONVIERTE AL ENOJO EN UNA FUERZA DESTRUCTTVA.

 

Es muy importante mencionar que enojarse es una actitud muy natural en el ser humano, tan natural como respirar o dormir, por ello no podemos decir que es bueno o malo. Sin embargo, cuando nos enojamos o vemos a una persona en ese estado, inmediatamente clasificamos ese hecho como algo "malo" o inadecuado, porque nos incomoda y molesta a todos.

 

Necesitamos darnos cuenta de que el enojo es una emoción, un sentimiento. Nada más y nada menos, nosotros no podemos controlar lo que sentimos, pero si controlar las acciones.

 

Puede existir la agresividad como actividad valiosa, como luchar con empeño y tesón a lo largo de una carrera, no rendirse ante las adversidades, el actuar de un atleta con coraje, etc. Los términos ataque, arrasar, lucha, tesón, rendición, coraje y heroísmo son formas de agresividad socialmente aceptadas, son cualidades valiosas que cumplen un imprescindible papel en la adaptación del ser humano al mundo que lo rodea.

 

Por otro lado esta la agresividad no elaborada, en la que descargamos nuestro malestar

con estallidos de mal humor, ante cualquier contratiempo nos inundamos de ira y buscamos la

pelea. La agresividad descargada en bruto y a lo bruto rara vez sirve para producir cambios positivos en el medio que nos rodea, mas bien favorece la creación de un entorno hostil, poco propicio a prestarnos la ayuda que necesitamos, este tipo de conducta nos embrutece.

 

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¿Con que lentes ves la vida?

Tu perspectiva determina tu experiencia de la vida no importando tus circunstancias. Lo maravilloso de esto es que tú decides tu perspectiva en todo momento.

 

A continuación te presento una serie de posibles filtros que tal vez estás usando. Te invito a analizarlos y tal vez ubicarte en algunos.

 

Perspectivas que quitan poder: 

  • Filtrado: Fijarse sólo en lo negativo y dejar afuera lo positivo.
  • Pensamiento polarizado: ver una situación como buena-mala, bien-mal, perfecta-super mal, maravillosa-fracaso. No tener la posibilidad de ver el justo medio. 
  • Sobre generalizaciones: nunca o siempre, basados en una sola acción. 
  • Lectura de mente: asumir lo que los otros sienten, porque hacen lo que hacen, y cómo se sienten acerca de ti. 
  • Catastrófico: asumir que va a pasar lo peor posible. 
  • Personalización: tomarse todo a título personal. 
  • Falacia de control: pensar que eres responsable por todos y todo lo de alrededor o pensar que eres víctima del destino y no tienes control de nada. 
  • Falacia de justicia: sentirse resentido porque se cree que todo en la vida debería ser justo. 
  • Razonamiento emocional: creer que lo que se siente es "la verdad". Me siento estúpido = soy estúpido. 
  • Falacia de cambio: creer que no puedes ser feliz a menos que tú alrededor cambie y sea como tú quieres que sea. 
  • Etiquetas globales: generalizar dos o tres cualidades en un juicio global. 
  • Culpar: creer que otros causan todo lo negativo en tu vida. 
  • Deberías: tener una lista de reglas acerca de cómo debería ser el mundo, y enojarse o decepcionarse cuando los demás no siguen esas reglas. 
  • Tener la razón: hacer lo que sea necesario para demostrar que se está en lo correcto, porque estar mal sería terrible. 
  • Falacia del premio del cielo: sentirse amargado cuando las recompensas no llegan a pesar de haber trabajado duro. 

 

Perspectivas que te ayudan y te dan poder: 

  • La mayoría de las experiencias en la vida tienen una mezcla de bueno y malo, yo elijo enfocarme lo bueno. 
  • Hasta las peores situaciones ofrecen oportunidades de aprender y crecer. 
  • Cada nueva situación es una nueva oportunidad. Mi pasado no determina mi presente o mi futuro. 
  • Vivir alineada con mis valores es lo más importante. Las relaciones con los demás fluyen de ahí. 
  • Hoy será un maravilloso día porque así lo estoy eligiendo. 
  • Yo tengo mi propia misión. 
  • Cada día está lleno de nuevas oportunidades. 
  • Puedo vivir con las decepciones y no sentirme abrumada. 
  • Soy un ser único y magnífico. 
  • Mi vida es el proyecto más importante en el que trabajaré. 
  • Todos los seres humanos son en esencia buenos. 
  • Soy el único que puede cambiar mi mente y mi corazón. 
  • Somos diferentes y por ello la vida es interesante. 
  • Tenemos errores, a través de ellos aprendemos. 
  • La virtud tiene su propia recompensa. 

 

Si tienes algún comentario o reflexión no dudes en compartirlo conmigo y con esta comunidad, será de beneficio para todos.

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Afinidades

¿Quién te cae mejor, tu papá o tu mamá?, ¿con quién te llevas mejor, con tu hijo mayor, con el de en medio, con el chico?, ¿cuál es tu abuelo preferido?, ¿quién es tu consentido?

Preguntas que nos ponen a temblar, ¿no?

“Pero si yo los quiero a todos por igual, ¿cómo crees que no?”

“Mi corazón es de condominio, hay un lugarcito para cada quien.”

Me he dado cuenta que las relaciones familiares son lo mismo que las relaciones humanas, hay quien te cae bien, quien te cae regular, quien te cae mal, quien te cae superbién y quien te cae de la patada. Sin embargo la culpa que nos genera tener esos sentimientos hacia los familiares es muy grande, casi como pecado mortal.

Esa culpa nos ciega y no nos deja ver la verdadera naturaleza de la relación. Por lo tanto no somos capaces de ubicarnos en la realidad y dejar de esperar cosas que nunca podrán ser.

Por ejemplo:

Una mamá que tiene dos hijos, uno es muy afín a ella, se parecen en muchas cosas, tienen los mismos gustos, las mismas aficiones, el amor se da, así, fácil, sin más. El otro hijo le causa cierto recelo, no se parece a ella, de hecho se parece a la suegra, es más tiene precisamente ese mirar que tanto le choca, el amor no fluye, se estanca.

A lo mejor un hijo es igual al papá y por ello a la mamá le gusta mucho y a lo mejor el otro hijo se parece a ella y por eso le choca, porque le refleja todos sus defectos.

Todo esto no tiene nada de malo, así es, es la naturaleza, tal cual, los códigos genéticos actuando en pleno.

El gran problema empieza cuando “tengo que quererlo a fuerza” porque es mi hijo, y él, que seguramente me alucina, “tiene que quererme” porque soy su madre.

Ese estigma es cegador y no deja ver que es simplemente la relación de dos personas que no se pueden llevar bien entre ellas y que podrán decidir si quieren echarle ganas a la relación o simplemente dejarla a un lado y buscar cada uno relaciones que los alimenten más y mejor.

Si me empeño en que mi madre me quiera, tal vez pierda la oportunidad de ver en el afuera a otras mil “mamás” que si me pueden dar ese cariño que anhelo.

Si me empeño en que mi hijo me adore, tal vez pierda la oportunidad de ver a otros mil “hijos” que si me pueden amar.

 

 

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